Uniformados de la policía incrementan los operativos de control y vigilancia en varios sectores de la ciudad, específicamente en los más vulnerables, a pesar de ello se siguen reportando robos atracos y delitos por parte de los ciudadanos.

Varios factores inciden en el aumento de la inseguridad, uno de ellos es la falta de prevención de nosotros mismos por ejemplo cuando vamos a realizar una transacción bancaria de elevado valor tenemos la posibilidad y el derecho a hacer uso del acompañamiento de reacción bancaria la cual se puede solicitar a las líneas 318 409 6565 o 318 775 9350, este acompañamiento bancario se presta de manera gratuita tanto en el casco urbano como rural con conexión a los municipios vecinos, es decir se puede viajar seguro hacia otro municipio con el acompañamiento policial, del cual pocos hacemos uso. La recomendación adicional a ese llamado de atención en estos casos es preferiblemente no divulgar los movimientos financieros con nadie.

Un patrullero indica; que “algunos ciudadanos llegan a la estación de Policía con la historia de que me robaron al salir del banco y al preguntarle porque no llamaron para prestar seguridad nos indican que tenían desconfianza de todos.
Entonces nuestra respuesta fue; usted que hace aquí si no confía ni en la Policía”.
Este tipo de acciones deben cambiar en beneficio de la ciudad y de salvaguardar la vida de los ciudadanos, la confianza debe ser una premisa de valorar el trabajo de los hombres y mujeres que prestan un servicio en sacrificio de su vida personal y familiar.

Pitalito es un municipio que crece para convertirse en ciudad, con ella crecen los problemas sociales, ambientales y por supuesto los de seguridad, de esa manera nosotros también nos debemos adaptar a ese cambio, es claro que ya no debemos dar “papaya” como se dice en Colombia debemos ser más prevenidos Pitalito ya no es aquel pueblito en el que todas las familias se conocían, ahora debemos andar prevenidos y velar por nuestra propia seguridad.
En ese crecimiento de inseguridad la Policía actúa de acuerdo a sus posibilidades, con personal suficiente para atender no solo los casos delincuenciales o de seguridad, sino los de prevención, infancia, turismo, tránsito y convivencia ciudadana que requiere la comunidad.

“Es muy común ver en las noticias locales que capturan delincuentes por robo o tráfico de estupefacientes, en su gran mayoría la ley los beneficia con detención domiciliaria, en la actualidad en Pitalito hay 250 personas “Privadas de la libertad” en sus casas y solo un funcionario del INPEC para vigilar a estas 250 personas ubicadas en diferentes sectores, lo que facilita a que los bandidos sigan delinquiendo desde sus casas o valiéndose de trucos para salir a la calle aun teniendo dispositivo de seguridad” indica un integrante de la Cárcel local.
“Ese asunto es un tema que deben tener en cuenta los ciudadanos cuantos están delinquiendo y cuantos cumplen verdaderamente su acción privativa en su casa”, concluye.
Indiscutible que en estos casos y otros, lo más importante es la denuncia. Si una persona es objeto o testigo de algún tipo de actividad delictiva lo principal es que trate de estar muy atenta a los detalles.
Que denuncien ante las autoridades las características del agresor, placas de vehículo –si lo hay-, prendas que usaban, rasgos particulares como tatuajes o cicatrices.

No es recomendable involucrarse porque algunas veces, por querer ayudar a otra persona, resultan perjudicados en el delito, lo fundamental es no dejar que la seguridad sea un tema exclusivo de la Policía, sino que todos nos hagamos partícipes porque la seguridad es un asunto de todos.
Carmen Díaz es una trabajadora de un asadero de pollo al preguntarle como siente a la policía; dice que “ellos vienen a comer tarde en la noche y lo que uno puede escuchar es que atendieron la pelea callejera, que cogieron a un ladrón, que se enfrentaron con un motociclista que se pasó un semáforo, que tuvieron que correr a los vendedores ambulantes por orden del alcalde, que una cosa, que otra pero que no tienen tiempo para su familia y eso me pone a pensar entendiendo su dificultosa labor de cuidarnos, de ordenar la ciudad y nosotros muchas veces no hacemos nada por evitar esas cosas”.

Como medios de comunicación también debemos aportar en cuanto a las medidas preventivas, informar los abusos de y hacia la autoridad, soportados en la versión real, en muchos casos por el afán de la primicia se publican acciones que generan más pánico que realidad.
La percepción que domina entre la opinión pública acerca del delito y la inseguridad no sólo es consecuencia de la experiencia personal y de la comunicación interpersonal. También se encuentra modelada por el tratamiento de la problemática que realizan los medios masivos de comunicación, tanto por el lugar que ocupan las noticias referidas al crimen en sus agendas como por el encuadre que se les realiza.
¿Hasta dónde estamos comprometidos los ciudadanos por la seguridad de nuestro municipio?, ¿nos cuidamos mutuamente o se lo dejamos todo a la autoridad?
